sábado, 8 de noviembre de 2014

LA BODA PERFECTA ... Puntos a tener en cuanta a la hora de planificar tu boda


 
Si ya se ha producido ese momento maravilloso y mágico de la pedida, ya se ha desatado el “caos” en vuestras cabezas.....

“y ahora, ¿por dónde empiezo?”
 

Con este post intentaré ayudaros en todo lo posible para aligeraros un poco esa carga.


¿Qué es lo que tenéis que tener en cuenta a la hora de organizar vuestra boda?

Para empezar, hay que fijar una fecha, ... Decidir dónde, cuándo y cuál será el lugar para la celebración de la Boda acarrea muchos quebraderos de cabeza.

Este punto tiene cierta controversia, ya que dependiendo de dónde viváis, la fecha se suele decir que, muchas veces, la pone el restaurante. Si tenéis claro de cual va a ser el que elijáis, ir cuanto antes para ver su disponibilidad de fechas. Si estáis abiertos a diferentes opciones, deberíais, primero, decidir qué tipo de boda queréis. No es lo mismo una boda en Primavera, en el mes de Agosto, en Otoño (aquí ojo, sobre todo si tenéis familia e invitados a los que les guste la caza, ya que no les suele hacer mucha gracia que les coincida, y os lo digo por experiencia), o Invierno.

¿Dónde se va a celebrar la ceremonia? ¿Queréis una ceremonia religiosa o civil?

Definir qué tipo de boda queréis. Ante todo, sois vosotros los que marcáis cómo será la Boda, pero también deberías tener en cuenta a los invitados (número, gustos, ...) pero nunca, nunca, condicionéis vuestra elección a lo que creéis que los demás esperan de ese día. Sois vosotros, los demás os acompañan. No hay que dejarlos de lado, pero tampoco hay que obsesionarse en agradar. Es imposible complacer a todo el mundo.

Este es el paso más importante, una vez que se ha decidido el tipo de boda que os gustaría tener (grande y ostentosa, íntima y familiar, ...), ya simplemente queda ponerse manos a la obra y buscar todo lo que os hace falta para hacerlo realidad.

El lugar de la ceremonia. En este apartado, deberéis tener en cuenta el espacio para los invitados, su decoración, los desplazamientos (si hiciera falta: invitados a la ceremonia, de la ceremonia al restaurante, y del restaurante al punto donde se les recogió). Tampoco podéis olvidaros de vosotros. ¿Cómo vais a llegar a la ceremonia y cómo os vais a trasladar una vez que haya finalizado?
Y la música. Las ceremonias con acompañamiento son más memorables y visten mucho más (aunque este punto lo trataremos más adelante).

El restaurante. Una vez que habéis elegido el lugar del banquete, habría que definir el ambiente de la boda, para ello os podéis ayudar de la decoración (flores, mobiliario, vajilla, mantelería, ...). En la elección de la comida, podéis optar entre menú o catering. Deberéis tener en cuenta si habrá invitados con necesidades especiales para indicárselo al restaurante, así como el número de niños que acudirán (menú especial, candy bar para después de la comida, ...). Eso sí, intentad mantener un presupuesto inicial y saliros lo menos posible de él.

El Timming, fundamental. Lo que viene a ser gestionar bien el tiempo, organizarse, para que no haya esperas, pero tampoco prisas. Todo tiene su tiempo y cada cosa a su tiempo. Para esto, la ayuda de una buena wedding planner os vendrá de perlas, ya que será quien se ocupe de toda la organización, de contactar con los proveedores y coordinarlos, de asegurarse de que todo esté donde tiene que estar. En definitiva, de desahogaros de preocupaciones innecesarias ese día.

La música, para la ceremonia y para el restaurante. Yo soy de las personas partidarias de que en la ceremonia de la boda, sea civil o religiosa, haya música, EN DIRECTO. Creo que hace que la ceremonia sea más amena y que se guarde un mejor recuerdo de ella (se suele decir que cuando se oye una pieza, inconcientemente, vienen a la memoria recuerdos de cuando se escuchó, y ¡qué mejor que un grato recuerdo de vuestra boda!).
Para la música del restaurante, hay opiniones encontradas, todo depende de vosotros y del tipo de música que os guste. Si sois partidarios de la música original, entonces, deberéis contratar a un DJ, que os pinchará toda la música que os gusta. Si por el contrario os decantáis por la música en directo, también podréis escuchar esa música que os gusta (aunque el abanico de posibilidades es más reducido), pero tenéis que tener en cuenta que serán versiones de esas canciones, nunca el original. Con esto no quiero decir que yo sea más de contratar los servicios de un DJ, sólo quiero avisaros, porque no sería la primera vez que escucharía: “... vaya, no habíamos caído en ello”.

Ya que estamos con el apartado de la música. Sería importante hacer mención a un asunto un tanto peliagudo .... ¿clases de baile? Mi recomendación, ¡SI! No es que tengáis que convertiros en Fred Astaire y Ginger Rogers, pero recibir un par de clases (no es necesario más), os vendrá muy bien para que cuando llegue el momento de bailar delante de todos vuestros invitados, os sintáis relajados, y no pendientes de que todas las miradas están clavadas en vosotros. Tiene que ser un momento de emoción y disfrute, no de pánico o vergüenza.

Las invitaciones. A la hora de elegir modelo, tened en cuenta que servirá de guía para que los invitados se hagan una ligera idea de cuál va a ser la temática de la boda. En ella tendréis que tocar puntos como si se exige algún tipo de etiqueta; modo de contacto con vosotros para que os confirmen la asistencia; lugar, fecha y hora; si hay previsto algún modo de traslado (autobús para la ceremonia y el restaurante); lista de boda ....
Los trajes, del novio y de la novia. Sí, este día todo el protagonismo y las miradas recaen sobre la novia, pero no nos podemos olvidar de ellos. Si sois de los que creéis en las supersticiones y no queréis que se sepa cómo es el vestido hasta el mismo día de la boda, apoyaros en la familia o alguien de confianza para que “guíen” a vuestra pareja sin revelar nada. Es mejor que vayáis en consonancia.
Un consejo para los dos, ¡NO OS DISFRACEIS! Que sea el día de vuestra boda no tiene que decir que os tengáis que vestir con algo que no va con vuestra personalidad. Tenéis que llevar algo que os haga sentiros especiales, guapísimos, pero nunca disfrazados. No hay nada más feo que ver a los novios pendientes todo el rato de si se pueden mover, o de que cuando lo hacen, parezcan robots. Ante todo naturalidad, es un día para ir elegante, pero natural. Que luego, con el paso del tiempo, cuando se vuelven a ver las fotografías de la boda, es mejor no morirse de vergüenza y preguntarse cómo no os dijeron las pintas que llevabais.

 

Si os ha entrado el agobio con todo esto, mi último consejo para este post es que contratéis los servicios de un profesional. La ayuda de una wedding planner os descargará de muchas preocupaciones (como la planificación, búsqueda de ideas, proveedores, ...). Que contratéis a una WP no significa que no os impliquéis en la organización de vuestra boda, simplemente, tendréis una asesoría personal y profesional, y la tranquilidad de que hay alguien que se va a ocupar de todos los detalles, grandes y pequeños, para que vosotros, y todos los que os acompañen ese día, sólo os preocupéis de una cosa, de ...

 

¡¡¡DISFRUTAR!!!